martes, 19 de octubre de 2010

La ciencia política como disciplina científica y el fin de la política como práctica social

La ciencia política es la disciplina que tiene por objeto el estudio del poder. Al poder se lo entiende de un modo general como la capacidad que tiene A de influir en B para hacer que B haga lo que A le pide. Esto es también el poder como capacidad de movilizar recursos. Dependiendo de la teoría política es la forma en la que se van a entender esos recursos y esas estrategias para movilizarlos. Algunas, las más realistas apelan a que el poder es ostentado en última instancia por quienes se encuentran en una posición de privilegio en cuanto a la distribución de fuerzas coactivas. Otras en cambio, podríamos decir que más liberales y contemporáneas sostienen que el poder está dado más por quiénes manejan mayor información, conocimiento y pueden hacer un uso más persuasivo y publicitario del discurso que por quienes ostentan mayor fuerza coercitiva.



La política como práctica social persigue fines, dentro de los cuales destaca el fin mismo del estado, el cual debe ser el bien común, el cual está intrínsecamente asociado al fin de la violencia aunque desde una perspectiva más realista mientras exista la política existirá la violencia.

El materialismo de Marx

Testigo de la primera gran crisis del capitalismo, hijo de la primera revolución industrial y de las revueltas emancipadoras europeas. Su crítica fue producida con la participación de Engels y se centro principalmente en la filosofía, en la política y en la económica. Tomando la dialéctica de Hegel intenta explicar la relación histórica y material entre capital y trabajo, identificando una clase proletaria alienada del producto de su esfuerzo, es decir de su humanidad, la misma que lo hace falsamente conciente por impedirle la modificación de su realidad. Del lado opuesto identifica una clase burguesa, dueña de los medios de producción, la que se apropia del producto del trabajo proletario e impone la falsa ideología por medio del estado. Solo una necesaria revolución que lleve al proletariado al poder puede romper con la alienación para luego romper con el estado burgués y alcanzar una síntesis o comunión fraternal basada en la igual libertad humana.

El liberalismo de Locke

Hijo de la primera modernidad inglesa es considerado el padre del liberalismo moderno. Propone que la soberanía emane de la voluntad del pueblo, que la propiedad, la vida, la libertad y el derecho a la felicidad son prerrogativas naturales de los hombres, anteriores a la constitución de la sociedad. Ve entonces al estado como el contrato social que tiene como principal tarea proteger estos bienes supremos, ya que en el estado de naturaleza se encontraban desprotegidos. Propone que el estado esté constituido por un rey con poderes ejecutivos y por un parlamento con poderes legislativos, adelantándose de este modo al pensamiento de Montesquiu, a quien también influyó. Por otro lado estaba convencido en que la autoridad del estado se sostiene por los principios de soberanía popular y legalidad. Esto significaba que el ejercicio del poder real debía estar subordinado a la voluntad del pueblo y esta a le ley natural, solo alcanzable mediante la razón.

El realismo de Maquievelo

En el renacimiento italiano surge este pensador que entendió la necesidad de emancipar a la política de la religión, entendiendo que el fin de la política debía ser la integración italiana, territorios que se encontraban en crisis y constantemente en disputa por los monarcas europeos, los estados pontificios y divididos en reinos hostiles entre sí. Para Maquiavelo entonces el fin era una república italiana en la cual confluyeran los dos grandes intereses, los del pueblo y los de quienes desean gobernarlo. Inspirado en la pasada república romana crea la imagen de un príncipe que debe tener virtud y fortuna, esto es capacidad para tomar buenas decisiones y suerte en la práctica de la conquista. Dice que semejante príncipe debe alcanzar la unión de Italia y que puede obtener el poder mediante el crimen, la mentira y el maltrato, siendo este vil y déspota, pero que al mismo tiempo debe entender que una vez alcanzado el poder tiene que cambiar esa actitud hacia el pueblo, para ganarse la lealtad del mismo, ya que un gobierno exitoso finalmente depende de ellos.

La globalización económica y cultural

En síntesis la globalización económica puede entenderse como el proceso mediante el cual los mercados nacionales ceden terreno frente a un emergente mercado mundial. Esto significa que los límites entre las distintas economías comienzan a desdibujarse. La inversión, las finanzas, la producción, el trabajo, el comercio y el capital comienzan a ser fenómenos globales gracias a la mayor interconexión producto del acortamiento en las distancias y los tiempos debido al aumento tecnológico, lo cual lleva todo a un nuevo capitalismo sin límites territoriales. El costo es la pérdida de autarquía nacional.



La globalización cultural puede entenderse como consecuencia de la globalización económica, como su variable ideológica o incluso como parte de su instrumento y estrategia. La globalización de la cultura está representada por empresas que se han transformado en símbolos mundiales como Madona y Coca-Cola. Tuvo tal vez su nacimiento con el origen de la modernidad, con la conquista y colonia de occidente sobre todo el globo. Está íntimamente ligada a los sistemas educacionales y a los medios masivos de comunicación junto con el adelanto científico y tecnológico, los cuales repercuten o forman a los sistemas políticos y a las identidades colectivas. La homogeneización de las identidades humanas en la persona individual, poseedora de iguales derechos de libertad y obligaciones, en el marco de una comunidad universal es su característica. El costo de este proceso es la pérdida o el refuerzo de identidades particulares minoritarias o amenazadas.

Hacia un nuevo concepto de seguridad

La seguridad internacional ha evolucionado desde el concepto de seguridad nacional hasta alcanzar el concepto de seguridad humana. En la primera concepción la seguridad se entendía como seguridad de estado, de sus instituciones, de su independencia y soberanía. En la segunda concepción el centro de atención pasa del estado como institución política a la persona humana. Se entiende que el objeto de la seguridad es la humanidad entendida como el resguardo de garantías esenciales para el mantenimiento de las libertades individuales. En este sentido la seguridad alimentaria, la vivienda digna, la educación, la salud, la independencia judicial, la trasparencia de los regímenes electorales, la participación política y los derechos humanos en general cuentan con trascendente importancia. El terrorismo, los crímenes de agresión y lesa humanidad, el genocidio, la violación a los ddhh, el deterioro medioambiental, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción, el tráfico de armas, de órganos, de personas y la trata de blancas, junto con las pandemias, la proliferación de armas nucleares y la pobreza extrema son las nuevas amenazas o incluso las nuevas guerras que ya no se limitan a las fronteras estatales y sus fuerzas de seguridad tradicionales, sino que tienden a incluir a la sociedad civil toda y a trascender la competencia de los estados modernos. Se demandan así nuevas estructuras, nuevas instituciones.

Positivismo, neopositivismo y constructivismo metodológico

El positivismo metodológico nace como una respuesta frente a los enfoques dogmáticos de explicación de la realidad a favor de un racionalismo desmitificado. Posteriormente el neopositivismo se apropia de la separación entre mito y logo, reapropiada a su vez por el primer positivismo, para diferenciar al conocimiento objetivo del subjetivo, al empírico del racional, para decir que es solo el empirismo el objeto del método científico, por ser el único fundado en la contrastación experimental, siendo cualquier clasificación racional, como lo moral, algo meramente subjetivo, es decir privado de cada sujeto, siendo solo objetivo el conocimiento aportado exclusivamente por las ciencias fácticas y las naturales. La aportación del empirismo fue el reforzar esta idea de que incluso la lógica y las ciencias formales dependían de axiomas con origen en la subjetividad humana y que son solo las ciencias experimentales las únicas merecedoras del título de científicas, es decir capaces de revelar la verdad. Hoy en día frente al positivismo se levanta el constructivismo que integra a la experimentación con la comprensión racional en el marco de un método holista para el cual tanto en la ética como en la física podemos encontrar acuerdos válidos y sinceros conflictos. En la actualidad el debate sociológico pasa por el debate modernidad postmodrnidad, el cual a su vez responde a concepciones metodológicas universalistas o relativistas. A favor unos de la idea de autodeterminación, de diversidad cultural y de cosmovisiones, de la epistemología local. Otros, los constructivistas abogan por una concepción más amplia de comunidad intercultural en donde el pensamiento dialéctico y la comunicación son el método para identificar tanto a valores comunes como a leyes naturales.

Relación sujeto objeto en la ciencia social y su crítica contemporánea

Existe una clasificación de las ciencias que las divide en sociales y naturales de acuerdo a la relación sujeto-objeto. Al ser la naturaleza el objeto existe independencia entre esta y el sujeto que la observa, pero cuando el objeto es la sociedad, es decir el mismo sujeto, sus interacciones e instituciones, esa independencia se pierde al ser el objeto el mismo sujeto que se intenta autobservar. Esta clasificación responde a una jerarquía hecha en las ciencias, en donde las humanas y sociales cuentan con menor valor epistémico debido al carácter específico de lo humano, debido a la imposibilidad de objetivización de lo social y a la imposibilidad de independizar al observador de sus propias subjetividades y contextualidades. Hoy en día existen críticas a favor de un constructivismo epistemológico fundado en la idea de la imposibilidad de independizar algún concepto humano de la naturaleza intersubjetiva de la sociedad, al punto de igualar e integrar a las ciencias como método de búsqueda de la verdad debido a una recomprensión de esta como el producto de un acuerdo, como una mera convención hipotética y falible, más que la descripción de objetos externos, esenciales o independientes al observador, el cual ya tampoco es sujeto independiente sino atado a una comunidad epistémica que entiende a todo saber en la misma posición de condicionalidad.

Filosofía de Kant

La filosofía de Kant no niega la existencia de Dios, ni un orden moral, ni la realidad pensable de un mundo físico. Lo que niega -salvo en lo moral- es que la razón humana pueda trascender y llegar a esos entes en sí mismos: sean el "mundo", "Dios" o el "alma". Consideró que el mundo, el sol y todos los planetas son complementarios unos con otros. Mientras los filósofos anteriores (racionalistas y empiristas) habían puesto el acento en el objeto del conocimiento, Kant pondrá el acento en el sujeto que conoce. El sujeto no encuentra al objeto como algo dado sino que lo construye. El intelecto no conoce las cosas tal como son en sí mismas (noúmeno), sino tal como él mismo las construye (fenómeno).

Filosofía de Platón

Platón, discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles distinguió la existencia de dos mundos, uno aparente, falso, perecedero, cambiante, material y solo alcanzable mediante los sentidos, y otro verdadero, real, eterno, único, inmutable simple y espiritual, solo alcanzable mediante la razón. A este último pertenecía el alma y al cual llamó mundo de las ideas, en donde la máxima idea, la idea de uno/ del bien/belleza era representada por la figura del sol y a la cual solo los sabios o filósofos podían alcanzar, quienes debían ser los gobernantes y quienes lo eran en la medida en que demostraban tener la obligación moral de mostrarles la verdad a los ignorantes o hacerlos sabios. Para esto crea el mito de la caverna. El mundo material, al cual pertenecían los cuerpos, solo era un falso reflejo del verdadero mundo de las ideas. A la virtud la entendió como el medio para alcanzar la felicidad, como la realización de un equilibrio entre tres órdenes internos análogos en la sociedad, prudencia (lo racional), templanza (los deseos) y fortaleza (la voluntad).

Filosofía de Sócrates

Sócrates, de quien no tenemos registros, sino solo mediante los escritos de Platón, aparece en el mundo griego en la época de los sofistas (escépticos y relativistas), dominados por la confusa y cambiante realidad política y social de los inicios del helenismo. A diferencia de los sofistas, Sócrates no cobraba por sus enseñanzas y utiliza un discurso dialéctico, o método mayéutico, caracterizado por preguntas y respuestas que debían ser respondidas por los interlocutores, no por él. De esta forma sus ideas no eran expuestas en un discurso personal, sino que eran las respuestas de sus interlocutores frente a sus preguntas, las cuales normalmente buscaban con ironía que los interlocutores reconocieran su ignorancia para que luego identificaran las verdades subyacentes a esta. Sócrates no creía en el relativismo y en el subjetivismo sino que abogaba por un intelectualismo moral. Decía que la virtud era el conocimiento y que el vicio la ignorancia. Asimismo afirmó la unidad de las cosas y el pensamiento, que la felicidad de los hombres sería alcanzada cuando estos restauraran la relación con la naturaleza por medio de la verdad y la justicia, las cuales se alcanzaban con la virtud o conocimiento.

Definiciones de economía como ciencias sociales dependientes o relativas

La economía es la ciencia social que estudia la relación entre los recursos, que son esenciales para la producción, y que son de carácter limitado, con los procesos de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios, entendidos estos como medios para la satisfacción de necesidades humanas, las cuales son ilimitadas. No debemos olvidar que esta definición es relativa ya que depende de enfoques normativos específicos. Esto queda de manifiesto, por ejemplo, cuando advertimos que las necesidades humanas pueden o no ser ilimitadas, haciendo una diferencia entre necesidades biológicas y patrones culturales. Del mismo modo los recursos pueden o no ser escasos, haciendo una diferencia entre un sistema capitalista existente, en donde unos pocos producen y en donde muchos otros consumen, con un sistema comunista o anárquico potencial, en donde todos son productores y consumidores, es decir donde no hay lugar para la escasez. Un sistema económico ecológico o centrado en recursos, por ejemplo, parte de la base de que la utilidad no es un valor absoluto, sino que depende de normas. Sea como sea depende del enfoque la clasificación de la economía como ciencia y como práctica social la forma de cómo entenderemos a esta.

La teoría crítica en las relaciones internacionales

La teoría crítica en Relaciones Internacionales es un intento de aplicar, a la teorización en esta disciplina, una serie de conceptualizaciones elaboradas en el marco de la teoría crítica sociológica de la llamada escuela de Frankfurt y cuyo principal exponente en la actualidad es Jürgen Habermas, perteneciente a la segunda generación de la escuela. Muy resumidamente son críticos del positivismo y precursores del constructivismo. Pretenden desenmascaras las ideologías en las teorías que frenan la emancipación social y proponen alternativas institucionales capaces de alcanzarlo. El cosmopolitismo es una de estas.

El liberalismo internacionalista como padre del neoliberalismo internacional

La tesis fundamental del liberalismo internacionalista puede ser resumida en la idea de que las relaciones internacionales avanzan hacia una situación de mayor libertad, paz, prosperidad y progreso, que la transformación en las relaciones internacionales está desencadenada por un proceso de modernización desencadenado a su vez por los avances científicos y reforzada por la revolución intelectual del liberalismo. Es a partir de estos supuestos que el liberalismo insiste en la necesidad de promover la cooperación internacional para avanzar en el objetivo de la paz, el bienestar y justicia universal. Es menester dar cuenta que el liberalismo internacionalista es en esencia hijo del iusnaturalismo. Es cierto también que existen variados enfoques dentro de esta corriente teórica. Actualmente se hace referencia al neoliberalismo internacionalista como hijo del liberalismo internacionalista y resultante de los debates entre liberales internacionalistas, realistas y neo-realistas. Debate que ha tendido a cierta integración y que ha significado el abandono en gran medida de las bases iusnaturalistas para apegarse más a las positivistas.

El neo-realismo como sucesor del realismo

El neo-realismo en las relaciones internacionales es una teoría normativa orientada a la política práctica que busca a la vez acercarse a la realidad internacional de la guerra fría y del enfrentamiento entre los bloques y de justificar la política que los Estados Unidos pusieron en marcha para mantener su hegemonía. Al ser el neo-realismo una recomprensión del realismo político acuerda con este en cuento al pesimismo antropológico, al rechazo de la existencia de una posible armonía de intereses y el conflicto es considerado connatural al sistema internacional. En diferencia al realismo el neo-realismo abandona la centralidad de los actores y se centra en la estructura del sistema de modo que la actuación del Estado viene determinada por el propio sistema. Con independencia de su ideología o sistema político-económico, todos los Estados actúan de forma semejante, tratando siempre de aumentar su poder. Con el primer realismo comparte la hobbesiana o maquiavélica concepción del poder y la noción de interés nacional, definida en términos de poder y que se identifica con la seguridad del Estado. En general, el realismo político asume que los principios morales en abstracto no pueden aplicarse a la acción política.

Epistemología de Kuhn

Identifica dos modalidades de producción científica que se desarrollan históricamente. 1) Modo normal: es la forma en como procede mayoritariamente la ciencia, instancia en donde los científicos comparten presupuestos y se dedican a la resolución de enigmas. 2) Modo revolucionario: nace cuando las anomalías presentes en el modo normal comienzan a ser frecuentes y llevan a una crisis de los supuestos compartidos, se comienzan a discutir los fundamentos de estos y se resuelven nuevos principios o un nuevo paradigma que dará lugar a un nuevo modo normal. Un paradigma es un conjunto de supuestos compartidos por una comunidad científica que guían la investigación normal, es una matriz disciplinar que en periodos revolucionarios se busca cambiar por otra. Esto quiere decir que los paradigmas son inconmensurables entre si, al uno reemplazar al otro. Lo que lleva a decidirse por uno en vez de por otro es la fe y la persuasión.

Epistemología de Lakatos

Los programas de investigación están compuestos por un núcleo central formado por hipótesis teóricas muy generales que constituyen la base del programa. Este núcleo es infalsable por la decisión metodológica de sus protagonistas y se encuentra protegido de la falsación por un cinturón protector de hipótesis auxiliares subyacentes a las condiciones iniciales y enunciados observacionales. Todos los programas constan de una heurística positiva y de una negativa. La primera consiste en la exigencia de que durante el desarrollo del programa el núcleo no se modifique. La segunda indica a los científicos como deben proceder en la abordación teórica. Un programa es mejor que otro si es más progresista en la medida en que lleva a nuevas predicciones satisfactorias

Epistemología de Popper

Para Popper el método científico es el hipotético-deductivo y no pretende verdades definitivas. El método empírico no es inductivo sino por ensayo y error. Es a través de conjeturas y refutaciones que aprendemos de la experiencia. Primero conjeturamos libremente hipótesis generales sobre el mundo, luego las sometemos a pruebas rigurosas. De la hipótesis del conocimiento básico inferimos consecuencias observacionales contrastables mediante la experiencia. Si la hipótesis no pasa el test, es refutada, si ocurre lo contrario, esta sobrevive provisionalmente. Esto significa que mediante la contrastación la ciencia no busca verificar hipótesis, sino refutarlas. Este es el camino del racionalismo crítico. No hay más lógica que la deductiva y por tanto no hay más inferencia posible en la contrastación que el modus tollens, mediante el cual los científicos se aproximan a la verdad. La falsación se realiza en una confrontación entre dos teorías rivales y la experiencia. Al ser la ciencia una construcción social sus enunciados son intersubjetivos y su validez corresponde a procesos de cooperación y competición institucionalizada por los científicos.

El rol epistemológico de la metaética en los sistemas normativos

Dentro de las metodología propuestas por la ética, destaca la descriptiva o antropológica, esta da cuenta de los contenidos axiológicos y normas particulares (moralidad) de una determinada cultura o tradición teórica, en un determinado tiempo y lugar. La metodología propuesta por la ética normativa va más lejos, al dar cuenta de los contenidos axiológicos y normativas que deberían regir en una cultura determinada, es la utilizada en la filosofía política y en el enfoque normativo en la teoría de las relaciones internacionales, es la que hace un análisis crítico sobre una descripción moral existente o potencial. La ética aplicada se refiere, como la palabra lo dice, a la aplicación de la ética, entendida esta como una serie de principios y valores ya acordados, en el desarrollo científico y profesional en particular, a los contextos prácticos, no siendo instrumento del enfoque normativo de las relaciones internacionales. Por último, la metaética, es la que se pronuncia acerca de la naturaleza de los juicios de valor, es decir, acerca de cómo concebimos a estos, los que desde este punto de vista pueden ser racionales o emocionales, objetivos o subjetivos, individuales, étnicos-nacionales o universales, entre otras variantes claro. Es este método el que nos permite identificar los fundamentos de las normas, nos permite un análisis sobre el por qué las normas tienen tal o cual contenido. El discurso metaético se expresa en un metalenguaje, es decir en un lenguaje que explica a otro lenguaje, donde el metalenguaje sostiene la validez del lenguaje. En filosofía ética el lenguaje metaético es metalenguaje de los discursos normativos, los que a su vez transforman los análisis de ética descriptiva, o son metalenguaje de esta última. La metaética puede ser usada para validar o refutar lógicamente fundamentaciones normativas.

Consecuencialismo versus deontologismo. ¿El fin justifica los medios?

Según John Rawls los dos conceptos principales de la ética son los de lo correcto y el bien... la estructura de una teoría ética está entonces considerablemente determinada por su forma de definir y vincular estas dos nociones básicas... La forma más simple de relacionarlas es la de las teorías teleológicas: éstas definen el bien de manera independiente de lo correcto, y definen lo correcto como aquello que maximiza el bien. (Rawls, 1971, pág. 24). Frente a las teorías teleológicas, una teoría deontológica se define como aquella que o no especifica el bien independientemente de lo correcto, o no interpreta que lo correcto maximiza el bien (pág. 30). Los deontólogos creen que no hay que definir lo correcto en términos del bien, y rechazan la idea de que el bien sea anterior a lo correcto. De hecho, creen que no existe una clara relación especificable entre hacer lo correcto y hacer el bien (en el sentido de los consecuencialistas, es decir, de producir un buen resultado). En este sentido dice Fried que la bondad de las consecuencias últimas no garantiza la corrección de las acciones que las produjeron. Para el deontólogo, los dos ámbitos no son sólo distintos sino que lo correcto es anterior al bien. (Fried, 1978, pág. 9)